Actualizado en julio de 2026.
Para elegir un banco, parta de su ubicación y de su uso. Apunte a una altura de asiento de 45 a 48 cm para sentarse o calzarse sin esfuerzo, una profundidad de 30 a 40 cm y una longitud acorde con la pared o el pie de la cama. Un modelo baúl añade almacenaje, y el material define el estilo.
¿Dónde colocar un banco en casa?
El banco es sin duda el mueble más versátil de la casa: un simple asiento alargado que encuentra su sitio casi en cualquier lugar. Según la estancia, cumple una función distinta:
- En la entrada: para calzarse sentado, dejar un bolso al llegar, deslizar cestas debajo. Bajo un colgador de pared, compone un verdadero rincón de recibidor.
- Al pie de la cama: al final de la cama, recibe la manta de la noche, la ropa del día y estructura el dormitorio.
- En el comedor: en lugar de las sillas de un lado de la mesa, gana espacio y se guarda entero debajo.
- En el salón: como asiento auxiliar cuando recibe invitados, o junto a una pared para dejar libros y objetos.
Las medidas correctas de un banco
Un banco cómodo es, ante todo, un banco a la altura correcta, como una silla. Estas medidas sirven de referencia antes de comprar:
| Referencia | Valor recomendado | Por qué |
|---|---|---|
| Altura de asiento | 45 a 48 cm | Sentarse y levantarse como en una silla |
| Profundidad de asiento | 30 a 40 cm | Suficiente para sentarse, lo bastante fino para no estorbar el paso |
| Longitud | 90 a 120 cm | 90 cm para dos plazas, 120 cm para dos o tres |
| Paso libre delante | Al menos 60 a 70 cm | Circular y levantarse sin golpearse |
Al pie de la cama, ajuste más bien la longitud al ancho del colchón: un banco de 100 a 120 cm acompaña bien una cama de 140 a 160 cm, sin sobresalir por los lados.
¿Banco simple, banco baúl o banco con estante?
Tres familias de bancos responden a tres necesidades distintas:
- El banco simple: ligero y depurado, se traslada de una estancia a otra y pasa discreto. Perfecto como asiento auxiliar o al pie de la cama.
- El banco baúl: su asiento se levanta sobre una tapa con pistón y libera un verdadero volumen de almacenaje cerrado. Ideal para la ropa de casa en el dormitorio o el calzado en la entrada.
- El banco con estante: una o dos baldas bajas acogen cestas y zapatos a la vista, con un espíritu de recibidor ordenado.
¿Qué material y qué estilo elegir?
El material decide a la vez el estilo, la comodidad y el mantenimiento:
- La madera maciza y la teca: cálidas y robustas, se patinan con el tiempo y soportan el paso de una entrada.
- El terciopelo y el bouclé: un asiento tapizado suave, más reservado al dormitorio y al salón. Prefiera una tela tratada si el banco se usa a diario.
- El metal negro: una línea gráfica y contemporánea, a menudo asociada a un estante bajo para la entrada.
- Las fibras naturales: cuerda de papel o rejilla trenzada, ligeras y aéreas, para una nota natural.
El banco de entrada y el de pie de cama, dos casos aparte
Estas dos ubicaciones tienen sus propias reglas. En una entrada, prefiera un banco fino, de 30 a 35 cm de profundidad, para no estrechar el paso, y colóquelo contra la pared, bajo colgadores o un espejo. En el dormitorio, elija la longitud del banco según el ancho de la cama y una altura cercana a la del somier, para que se integre en la composición. Si está equipando la entrada, nuestra guía para elegir una consola de entrada complementa bien esta reflexión.
El consejo Fenalor: mida el ancho del paso antes que la profundidad del banco. En una entrada estrecha, es mejor un banco fino bien despejado que un modelo profundo contra el que se tropieza cada mañana, con los brazos cargados.
Solidez, carga y estabilidad: qué hay que mirar
Un banco soporta a dos o tres personas sentadas a la vez, a menudo niños que se dejan caer sobre él: su estructura importa tanto como su estilo. Compruebe la carga máxima indicada por el fabricante, buscando al menos 100 a 150 kg para un modelo de 90 a 120 cm. Por encima de un metro de longitud, un banco sin patas centrales ni travesaño bajo acaba flexionándose: busque un refuerzo que une las patas, o una tabla de al menos 3 cm de grosor en madera maciza. En un banco baúl, compruebe la presencia de pistones o bisagras con amortiguador, que evitan que la tapa caiga sobre los dedos, y la solidez de la herrería, principal punto débil con el uso. Observe por último los tacos bajo las patas: unos milímetros de fieltro protegen un parqué y compensan un pequeño desnivel. Descubra nuestros taburetes y bancos, cuya ficha detalla estas características.
Vestir un banco para hacerlo cómodo
Un asiento de madera o de metal es bonito, pero rara vez cómodo más de unos minutos. Un cojín rectangular de 4 a 6 cm de grosor basta para cambiar su uso, siempre que se elija algo más corto que el banco, unos 5 cm menos por cada lado, para que no sobresalga. Prefiera un cojín con lazos o banda antideslizante, o se deslizará cada vez que alguien se sienta. Añada después uno o dos cojines colocados en un extremo en lugar del centro: el banco sigue siendo utilizable y gana un toque de color. Al pie de la cama, una manta colocada en diagonal desde una esquina prolonga la ropa de cama sin sobrecargarla. Mantenga, eso sí, una regla sencilla: un banco de entrada debe quedar libre para sentarse con los zapatos puestos, un banco de dormitorio puede vestirse más. Nuestra guía para vestir sus asientos detalla los formatos.
Preguntas frecuentes
¿Qué altura debe tener un banco?
Cuente con 45 a 48 cm de altura de asiento, como una silla. Es la medida adecuada para sentarse, calzarse y levantarse sin esfuerzo. Un banco de pie de cama puede bajar un poco más para quedar por debajo de la altura del colchón e integrarse en el dormitorio.
¿Qué longitud de banco para el pie de la cama?
Ajuste la longitud del banco al ancho de la cama: unos 100 a 120 cm para una cama de 140 a 160 cm. El banco no debe sobresalir por ningún lado del colchón. Lo ideal es que ocupe aproximadamente el ancho del colchón, sin más.
¿Es realmente práctico un banco baúl?
Sí, son dos muebles en uno: un asiento y un almacenaje cerrado. Su tapa, a menudo montada sobre un pistón, se abre con suavidad y oculta ropa, mantas o zapatos. Permite ganar un volumen valioso en una entrada o un dormitorio donde el espacio escasea.
¿Dónde colocar un banco en una entrada?
Contra una pared despejada, idealmente bajo colgadores o un espejo, con una profundidad de 30 a 35 cm para no estorbar el paso. Mantenga al menos 60 cm de espacio libre delante. Un modelo con estante bajo permite guardar cestas y zapatos justo debajo.
Para encontrar el suyo, explore nuestra selección de taburetes y bancos, nuestro universo de entrada y nuestro comedor. En el dormitorio, piense también en decorar un dormitorio relajante.



