Actualizado en julio de 2026.
Para elegir un jarrón decorativo, parta de su uso: ramo generoso, unas pocas ramas o pieza escultural para dejar solo. Un cuello ancho recibe un ramo abundante, un cuello estrecho realza tres flores. En cuanto a proporciones, apueste por flores de una vez y media a dos veces la altura del jarrón, y agrupe sus jarrones en números impares para un efecto natural.
Elegir el tamaño y el cuello adecuados
Antes del color o el material, dos criterios deciden el aspecto del jarrón: su tamaño y la abertura de su cuello. Determinan lo que podrá poner dentro:
- El jarrón grande de suelo (a partir de 40 cm) se coloca directamente en el suelo, junto a un sofá o en una entrada, con ramas o hierba de la pampa.
- El jarrón de mesa o de consola (15 a 30 cm) es el más versátil: ramo del mercado, flores secas o una sola rama.
- El cuello ancho deja que un ramo generoso y caído se despliegue, mientras que el cuello estrecho mantiene los tallos rectos y realza unas pocas flores.
Un jarrón pequeño de 12 cm y un jarrón tótem de 26 cm no cuentan la misma historia: el primero puntúa una estantería, el segundo estructura una consola.
Cerámica, gres o cristal: ¿qué material elegir?
El material cambia tanto el estilo como el mantenimiento. Tres grandes familias componen nuestros jarrones y cerámicas:
- La cerámica y el gres, opacos, ocultan el agua y los tallos: perfectos para un ramo algo desordenado o para dejarlos vacíos, como pieza escultural. Los acabados mates y texturados aportan una bonita profundidad.
- El cristal, transparente, muestra el agua y los tallos: muy elegante con unas pocas flores gráficas, siempre que el agua se mantenga clara y el cristal limpio.
- Los acabados acanalados, estriados o esmaltados capturan la luz y dan relieve, incluso sin una sola flor.
La regla de las proporciones
Un ramo bien logrado se basa en un equilibrio sencillo entre el jarrón y las flores. Tenga en cuenta estas referencias al componerlo:
- La altura de las flores debe alcanzar entre una vez y media y dos veces la altura del jarrón. Un jarrón de 20 cm admite, por tanto, tallos de unos 30 a 40 cm.
- El ancho del ramo conviene mantenerlo cercano a una vez y media el ancho del jarrón, para una silueta equilibrada.
- Un número impar de tallos (3, 5, 7) da siempre un resultado más natural que un número par.
Estas proporciones valen también para las flores secas y las ramas, que duran mucho más que un ramo fresco.
Agrupar los jarrones para un bonito efecto
Un jarrón solo decora, un grupo de jarrones compone una verdadera escena. Para evitar el efecto alineado y rígido:
- Reúnalos de tres en tres o de cinco en cinco, variando las alturas para crear ritmo.
- Mezcle materiales y acabados, un gres mate junto a un cristal liso, manteniendo un hilo de color común.
- Coloque el grupo sobre una bandeja o una consola para anclarlo visualmente y facilitar la limpieza.
El trío de alturas diferentes, de mayor a menor, sigue siendo la opción más segura para una mesa de centro o un aparador.
Dónde colocar sus jarrones, estancia por estancia
Un mismo jarrón no cumple el mismo papel según el lugar. Algunas ideas de ubicación:
- En la mesa de centro: un jarrón bajo y ancho, en trío con una vela y un libro, sin obstaculizar la vista.
- En la consola de entrada: un jarrón mediano con algunas ramas, para una bienvenida cuidada.
- En la mesa de comedor: un jarrón bajo de menos de 30 cm, para que los comensales se vean de un extremo a otro.
- En una estantería o un aparador: jarrones escultóricos vacíos, tratados como piezas de pleno derecho.
Piense también en flores secas o tallos artificiales para los lugares poco accesibles: el efecto dura, sin mantenimiento.
El consejo Fenalor: elija primero el jarrón por sí mismo, como objeto decorativo, antes de pensar en las flores. Un bonito jarrón viste una estantería todo el año, vacío nueve meses de doce, y se llena según las estaciones.
Cuidar su jarrón y hacer que un ramo dure más
Un ramo dura notablemente más con tres gestos sencillos. Recorte los tallos en bisel unos 2 a 3 cm, bajo el agua si es posible, para reabrir los canales que absorben el agua. Retire siempre las hojas que quedarían sumergidas en el jarrón: son ellas las que fermentan y enturbian el agua en dos días. Cambie después el agua cada dos días, aclarando el jarrón cada vez. En cuanto al jarrón, la costra de cal blanca que se forma en el fondo se elimina sin esfuerzo: vierta un puñado de sal gruesa y un fondo de vinagre blanco, agite, deje actuar una hora y aclare. En un cuello demasiado estrecho para la mano, un poco de arroz seco sustituye a la esponja. Cuidado con los gres no esmaltados por dentro, que pueden rezumar y marcar un mueble: introduzca un vaso o una botella de cristal en lugar de poner el agua directamente. Nuestros jarrones y cerámicas indican este acabado, y para un jarrón colocado en alto, los tallos artificiales evitan todo mantenimiento.
Preguntas frecuentes
¿Qué tamaño de flores para cada jarrón?
Apunte a flores de una vez y media a dos veces la altura del jarrón. Un jarrón de 20 cm admite tallos de unos 30 a 40 cm. Este equilibrio evita el ramo demasiado corto, que parece apelmazado, o demasiado alto, que se vuelca. El ancho del ramo debe mantenerse equilibrado con el del jarrón.
¿Hay que poner siempre flores en un jarrón?
No, un bonito jarrón se basta por sí solo. Los modelos escultóricos de gres o cerámica mate se colocan vacíos, como piezas decorativas de pleno derecho. Es incluso la solución más duradera: sin riego ni flores que renovar, un efecto que se mantiene todo el año en una estantería o una consola.
¿Cómo disponer varios jarrones juntos?
Reúnalos en números impares, tres o cinco, variando las alturas y los materiales mientras mantiene un hilo de color común. Coloque el grupo sobre una bandeja o una consola para anclarlo. El trío de alturas decrecientes sigue siendo la composición más segura sobre una mesa de centro.
¿Qué jarrón elegir para una mesa de comedor?
Elija un jarrón bajo, de menos de 30 cm, para que los comensales se vean y puedan hablar sin obstáculos. Un jarrón ancho con unas pocas flores, o una pequeña composición, es suficiente. Para una mesa grande, alinee mejor tres jarrones pequeños que un único ramo central.
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