Actualizado en julio de 2026.
Elija un aplique de pared según su uso: orientable para leer, de doble difusión hacia arriba y hacia abajo para resaltar una pared, o de cristal esmerilado para una luz suave. Colóquelo a unos 160 cm del suelo en un pasillo, a 100 a 120 cm cerca de una cama, y prevea una salida de cable en el lugar deseado.
Los tipos de apliques y su uso
Un aplique de pared se elige primero por lo que debe iluminar. Tres grandes familias cubren la mayoría de las necesidades:
- El aplique orientable (o lámpara de lectura): un brazo o un foco articulado para dirigir el haz, ideal sobre una cama o un sillón de lectura.
- El aplique de doble difusión: envía la luz hacia arriba y hacia abajo, dibuja dos halos en la pared y resalta un pasillo o un salón.
- El aplique con difusor: de cristal esmerilado, opal o cerámica, aporta una luz suave y envolvente, sin deslumbrar.
Dónde colocar un aplique según la habitación
La altura depende del uso. Esta tabla resume las referencias útiles:
| Uso o habitación | Tipo de aplique | Altura del centro |
|---|---|---|
| Lectura en la cama | Orientable | 100 a 120 cm del suelo |
| Pasillo, zona de paso | Doble difusión | Unos 160 cm del suelo |
| Sobre un espejo | Un aplique o un par | 170 a 185 cm, a la altura del rostro |
| Salón, pared que resaltar | Cristal esmerilado o doble difusión | 150 a 160 cm del suelo |
Cerca de una cama, un modelo orientable libera la mesita de noche; detallamos este uso en nuestra guía para iluminar un dormitorio acogedor. En una entrada o un pasillo, encuentre todas las referencias de espaciado en la guía para iluminar una entrada y un pasillo.
Elegir el material y el acabado
Como en toda lámpara, el acabado cuenta tanto como la forma. El metal negro mate marca una línea contemporánea y gráfica; el latón o el dorado da calidez y capta la mirada; el cristal esmerilado y la cerámica suavizan la luz; la madera aporta una nota natural. El buen reflejo: repetir un material ya presente en la habitación para crear un hilo coherente.
¿Aplique con cable o recargable?
La mayoría de los apliques se conectan a una salida de cable en la pared: anticipe su ubicación antes de taladrar, porque desplazarla después implica abrir una roza. Si no puede tirar cable, existen apliques recargables sin cable, que se fijan donde se quiera y se recargan periódicamente. Prácticos en alquiler o para añadir un punto de luz sin obras.
El consejo Fenalor: antes de fijarlo, compruebe el casquillo indicado en la ficha (a menudo E27, E14 o G9) y el sentido de difusión. Un aplique que ilumina hacia abajo no sustituye a una lámpara de lectura orientable, y viceversa.
El vuelo, la cifra que hay que comprobar en un pasillo estrecho
El vuelo es la profundidad que el aplique sobresale de la pared, y es la medida que más a menudo se olvida. Un aplique plano o con difusor de pared suele sobresalir 8 a 12 cm, mientras que un modelo de brazo articulado o de pantalla desplazada puede alcanzar 15 a 25 cm, a veces más con el brazo extendido. En un pasillo de menos de 90 cm de ancho, manténgase por debajo de 12 cm de vuelo, o de lo contrario se roza la lámpara al pasar, y una bolsa o un hombro terminan siempre golpeándola. El razonamiento se invierte cerca de una cama: ahí, un brazo de 25 a 35 cm es precisamente lo que permite llevar la luz sobre el libro en lugar de sobre la pared. Compruebe por tanto esta medida en la ficha del producto antes de comprar, igual que la altura, y dé preferencia a los formatos planos en todas las zonas de paso de la entrada.
Baño: entender el índice IP antes de comprar
En una estancia húmeda, un aplique corriente no tiene cabida: la normativa reparte el baño en volúmenes, y cada uno exige un nivel de protección. Recuerde el principio sencillo: cuanto más se acerca a la ducha o a la bañera, más alto debe ser el índice IP de la lámpara. Un IP44, resistente a las salpicaduras de agua, es el mínimo alrededor del lavabo y sobre un espejo. Cerca de la ducha, se sube a IP65, pensado para los chorros de agua. Fuera de estas zonas, una lámpara clásica vuelve a ser aceptable. El índice figura siempre en la ficha técnica: si no lo encuentra, considere que el modelo no está previsto para una estancia húmeda. En caso de duda sobre los volúmenes de su instalación, haga validar el punto por un electricista antes de taladrar, y no después.
Preguntas frecuentes
¿A qué altura colocar un aplique de pared?
Calcule unos 160 cm del suelo para el centro de un aplique de pasillo o salón, a la altura de la mirada. Cerca de una cama, bájelo a 100 a 120 cm para una lámpara de lectura, y sobre un espejo, súbalo a 170 a 185 cm, a la altura del rostro.
¿Qué aplique elegir para leer en la cama?
Un modelo orientable, cuyo haz se dirige hacia el libro sin iluminar toda la pared. Colocado a ambos lados de la cama a 100 a 120 cm del suelo, el aplique libera la mesita de noche y ofrece a la vez una verdadera luz de lectura.
¿Se puede instalar un aplique sin hacer obras?
Sí, gracias a los apliques recargables sin cable, que se fijan simplemente a la pared y se recargan de vez en cuando. Es la solución ideal en alquiler o donde no hay ninguna salida de cable disponible, sin roza ni electricista.
¿Cuántos apliques para un pasillo?
Espácielos de 2 a 3 metros a lo largo de la pared, a unos 160 cm del suelo. Un pasillo de 6 metros requiere así dos o tres apliques para una luz regular, sin zonas de sombra entre dos puntos.
Para encontrar el suyo, explore nuestra colección de apliques de pared y toda la colección de lámparas Fenalor.



